Agradecer todos los días.

Sonríe, estira los brazos y empieza tu día dando las ¡GRACIAS! con amor y energía. Por ejemplo: «Gracias por este día tan lindo que acaba de empezar», «gracias por el sol y la luz del día»,« gracias por otro día más de vida». Esto es agradecer todos los días.

¿Y por qué debes agradecer todos los días?

Cuando agradecemos todos los días creamos una increíble atmósfera de abundancia a nuestro alrededor, y empezamos a ser capaces de vibrar en amor y vivir en armonía. Y por lo tanto, vamos a atraer puras cosas bonitas a nuestra vida. 

Hoy en día la gratitud se ha convertido en un pilar esencial en mi vida, incluso también es parte importante en la vida de las personas a las que admiro. Me permite ser más consciente de lo que tengo a mi alrededor y ser más honesta conmigo, mucho más de lo que pensaba. Así que decidí elegir cultivar una actitud de gratitud todos los días. Tu energía vibra distinto y atrae distintas experiencias y personas. Es decir, vamos encontrando nuevas razones y experiencias para agradecer.

Debemos cuidar de nosotros, de ser más conscientes de lo que realmente necesitamos, qué en ocasiones es algo tan simple pero que por nuestras quejas, críticas, nuestro sesgos de negatividad no nos damos cuenta y no valoramos lo que hay, lo que tenemos a simple vista. Cuando empezamos a agradecer, a darnos amor propio empieza la plenitud, es así donde empieza a formarse nuestra felicidad y desapego a los demás. 

 

 «La gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.» Cicerón

 

Literalmente, es una forma que va transformando nuestro cerebro…

A través del agradecimiento vamos reconociendo las cosas buenas de nuestra vida, ya sean intangibles o tangibles y vamos actuando en consecuencia. Es algo que sentimos, también nos va forjando un carácter. Una persona agradecida equivale a sentirse más satisfecho con la vida.

Vemos nuevos colores.

Comenzamos a ver hacia el exterior con más atención y a darnos cuenta de todas las cosas que tenemos y agradecerlas. Lamentablemente, hay muchas personas en peor situación que tú, hazte consciente de ello y fíjate. Seguro que después estarás más agradecido de la situación en la que te encuentras, de la que muchas veces te quejas. Y piensas: ¡Qué afortunado soy!

La negatividad hace siempre de las suyas.

Las actitudes negativas y pesimistas son las que más rápido se contagian. Por eso, es importante que aquellos a quienes decidas que te acompañen en la vida, con quien compartes un café, tomes unos tragos, salgas de compras, te rodeen, tengan una visión optimista y en caso de que no, no está de más ayudarlos a ver todo lo bueno que tienen sus vidas, que aprendan a agradecer todos los días.

¿Cómo empecé a cultivar la gratitud en mi día a día? 

Desde el año pasado he estado enfocada en mudar ciertos hábitos por mi bienestar mental, espiritual y físico. Me rodeé de personas maravillosas, que contagian de una energía poderosa. También me di cuenta de lo agradecida que debía estar con todo, esto sucedió en uno de los pequeños viajes que hice a Sigüenza, España, después de que saliéramos del confinamiento. En ese viaje entendí que era una mujer muy afortunada, de tener el privilegio de hacer lo que me gusta, y  de disfrutar de la vida. Luego, me atreví y decidí dejar una vida medio armada en Madrid para emprender una aventura que transcendió en mi vida y que me llenó de mucha felicidad y crecimiento personal.

Aprendí a agradecer lo afortunada que soy por tener a mi familia con salud, a mis seres queridos completos. Por estar, por ser, por tener la vida que estoy construyendo, por ir y venir cuando quiera, por intentar ser mejor persona, por conocer lugares maravillosos en el mundo, y sobre todo por poder sentir energía y amor. 

¿Cuál es mi reto? 

Uno de los reto que hago para ir cultivando la gratitud en mi día a día, coloqué una hoja detrás de la puerta de mi habitación, (puedes colocarla donde desees) y todas las mañanas al despertar o en el momento que sea vamos a escribir por algo que estamos agradecidos. Este ejercicio lo estoy haciendo con mi pareja y nos va genial. 

Solemos agradecer por las cosas obvias pero que son muy valiosas para cada uno, como por ejemplo la vida, por otra aventura juntos, por tener salud, por haber despertado feliz. Y luego vamos agregando a lo largo del día otras cosas por las cuales nos hemos dado cuenta que nos sentimos agradecidos, simplemente por tener agua caliente con que ducharnos, por tener wifi para hablar con nuestras familias o por tener ropa limpia. ( Si eres viajero, entenderás muy bien este último agradecimiento)

Es un reto sencillo, solo necesitas:

Reto para agradecer

¡Funciona muy bien!

Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos, para ello no hay razones, ni excusas. Nunca eres demasiado viejo para intentar ser positivo y valorar todo lo increíble que tienes y eres. ¡Inténtalo! Verás que puedes empezar poco a poco a sentirte afortunado todos los días por las pequeñas cosas que te ocurren. 

Llegará un momento donde tu día tendrá miles de razones por las cuales agradecer. Eso es lo que deseo para ti. Cultiva esa actitud, vibra en gratitud y crea todo lo maravilloso que quieres para ti. 

Quiero agradecerte el que estés ahí, que dediques tu tiempo a leer este artículo y que compartas con otras personas todo lo que crees que les puede ayudar. ¡GRACIAS!

 

Nuestra recomendación más especial: aprende a quererte, generar hábitos nuevos que sean sanos, que te hagan feliz. Valora lo que sabes. “Síndrome del Impostor, el fantasma de los exitosos”

Imagen: Sobral de Monte Agraço, Portugal. @Kaikaydv 

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Escrito por

Kairy De Vasconcelos

Politóloga y Copywriter. CEO fundador de Libertate. Frenética de los viajes y de cualquier rincón en el mundo. @Kaikaydv