Barichara, el pueblo más bonito de Colombia

Si te gustan los lugares coloniales, Barichara es un destino mágico. Perderse entre sus calles empedradas, quedar fascinado con las fachadas de las casas cubiertas con tejados rojos, los colores, flores, sus vistas y un fuerte cielo azul despierta una sensación de encantamiento que produce el llamado: “El pueblo más bonito de Colombia”.

Me enamoré en cuanto entré. Caminar por Barichara es respirar una tranquilidad increíble. Sus calles coloniales, que suben y bajan por la montaña en la que fue fundada, suficiente para saber que este rincón de Colombia quedaría siempre resaltado en mi memoria viajera y que merecía dedicarle un espacio por aquí.

Barichara significa “lugar de descanso” en lengua indígena Guane. Es más bien un lugar para desconectar, pasear sin rumbo y disfrutar de la tranquilidad. Un pueblo que merece la pena visitar con una buena compañía para sentarse a ver puestas de sol, y tomar cervezas mientras se contemplan las impresionantes vistas que ofrece.

Y así como quede enamorada, quiero contarles un poco de como fue mi fin de semana allí, lo que se puede hacer y lo que hice para disfrutar de este increíble destino:

Las Calles de Barichara, son los lugares más fotogénicos.

Algunas calles tienen las vistas más famosas de Instagram. Antes de viajar estuve stalkeando y definitivamente hay fotos increíbles de ellas. (Yo traté de hacer las mías). Todas las calles tienen algún rincón o detalle especial. Hay dos calles que son iconos y no puedes dejar de perderte, la primera es la Calle Real, llena de tiendas de artesanías y casas hermosamente decoradas, y la Calle 5, en donde dicen que se consigue la vista más linda del pueblo. ¡Cierto!

Barichara

Pero para mí la verdad todas las calles tienen un toque especial, sobre todo por las casas, los colores de sus puertas de madera y lo más llamativo las aldabas (picaportes) que las adornan, los cactus y las enredaderas hacen de cada rincón y espacio un lugar increíble para una buena foto.

Algo que tampoco pasa de ser percibido, son los famosos Tuk Tuk (Mototaxis), el transporte público del Barichara. Se pueden encontrar durante todo el día en el Parque Principal del pueblo, también son usados para los paseos guías. En mi caso, recorrimos el pueblo sin pagar guía, nos ubicamos por Google Maps y nos informamos de la historia de cada lugar destacado por ese medio. Mi chico era el encargado de hacernos el Tour. Realmente, preferimos hacerlo así e ir conociendo a nuestro ritmo el pueblo, sin apuros y con la posibilidad de disfrutar mucho más. Ojo, esto es cuestión de lo que quiera hacer cada quién.

Visitar las iglesias del pueblo

Algo que siempre suelo hacer cuando viajo a donde sea, es entrar a las iglesias para admirar su arquitectura. A pesar de que Barichara es un pueblo pequeño, cuenta con cuatro iglesias construidas en piedra. La Catedral de la Inmaculada Concepción en el parque central, es la principal y emblemática por su diseño. Luego están la Capilla de Jesús, la Capilla de San Antonio y la que más llamó mi atención la Capilla de Santa Barbara.

Ubicada al final de la Calle Real, y esta fue la primera iglesia de Barichara. Algo que se destaca en su fachada es su puerta de arco de medio punto, en cuyo centro se ve tallada un rostro que indican que podría pertenecer a un indígena guane. Diagonal a la iglesia, está la plaza, lugar habitual para celebraciones y una ceiba (árbol) de más de 250 años espectacular. ¡Si llegas a ir, no olvides darle un abrazo!

 

 

Parada algo particular: El Cementerio de Barichara

La verdad que no es un lugar que me agrada entrar, pero les digo que este cementerio es algo particular. Parece un cuento de fantasía labrado en piedra.  Esta situado junto a la Capilla de Jesús y es un buen lugar para conocer la creatividad y el buen trabajo que hacen los tallistas de la localidad.

A pesar de haber tumbas con los típicos elementos funerarios, hay otras que llaman la atención,  decoradas en piedra con objetos que recuerdan los oficios, gustos o pasiones de los fallecidos. A penas al entrar a la derecha, puedes observar una copia grande de la “Última Cena” de Antonio Gaudí. Otro interesante es la tumba de un carpintero donde hay una pequeña ventana de madera, muy bonita tallada, otras con sombreros de campesinos, calculadoras, herramientas, balones de futbol y otra particular la de una profesora con un libro de lectura inicial. La verdad me dio algo de miedo tomar fotos. (Soy algo supersticiosa)

Ir a Guane por el Camino Real

Si visitas Barichara, te aconsejo ir a Guane, un pueblo sin tiempo que no supera unas 200 personas de su población. Realmente, es un caserío pequeño, en el que puedes pasar medio día, en su plaza principal, caminando, comprando artesanías y visitando el Museo Paleontológico y Arqueológico de Guane, observar una colección de fósiles marinos y artefactos de la cultura guane, que incluye tazones, ollas, vasillas, y una momia indígena muy bien conservada.

El Camino Real que une Barichara y Guane fue declarado Monumento Nacional en 1977 y restaurado bajo un decreto de 1988, así puedes leer cuando inicias el camino desde Barichara. Es un fantástico camino rodeado de naturaleza y vistas impresionantes, además que cuando caminas lo haces también a través de la historia.  Según historiadores, este camino era parte del Camino Real Centro-Oriental colombiano, que conectaba las rutas comerciales de Santafé de Bogotá, Tunja, Bucaramanga, Pamplona y Cúcuta con desvíos hacia Cartagena y Venezuela.

También es conocido como “El Camino de Lengerke”, por un ingeniero alemán que fue contratado para reconstruir el camino y facilitar el transito con caballos y mulas. La entrada inicia en la zona alta de Barichara al lado del monumento a Simón Bolívar, luego es cuesta abajo. Puedes encontrarte varias personas en grupos haciendo el recorrido. Lo que te recomiendo si vas hacerlo es que lleves tu propia botella de agua, unos buenos zapatos deportivos y mucho protector solar.

Importante, ¿Dónde comimos?

Llegamos a Barichara con un hambre atroz, un poco pasada la hora de almuerzo, buscando en internet “lugares para comer en Barichara” y entre ellos nos decidimos por “Elvia Cocina Local” (@elviacocina), un lugar sencillo y muy lindo, la atención fue excelente, y la comida deliciosa. Por lo que puede investigar un poco de este restaurante es que apuntan a homenajear productos de la región de Santander desde un nuevo recetario. Les doy 100 puntos y se los recomiendo con todo.

Al día siguiente, optamos por ir almorzar a otro restaurante que también nos envolvió, sobre todo por su ubicación en pleno mirador, “Independencia Cocina y Sazón(@Independenciacocina) posee una gran variedad de platos muy ricos, un poco más económico. Los chicos nos atendieron con muy buena vibra. Además que quedé encantada con la presentación de su menú, muy histórico local.

Puedes encontrar varios lugares para comer tanto lo típico de Barichara y de la región como algo más gourmet. Si vas caminando vas encontrando diversos restaurantes acogedores para tomarte algo y picar divino. Es cuestión de lo que te provoque en el momento.

Dormir en medio de la naturaleza

Si, en Posada Villa Paula, un alojamiento en medio de la naturaleza muy bonito y tranquilo y sobre todo familiar. Desde que llegamos nos recibieron de la mejor manera, tanto la señora Lida con una gran sonrisa y su hija Paula muy alegres y cordiales. Nos habían dicho que alojarnos en Barichara iba a ser muy costoso, buscamos opciones y la gran parte que se puede considerar costosa están en el centro del pueblo, pero como mi chico es fan de estar cerca de la naturaleza decidimos optar por esta posada y tiene un precio muy accesible.

La casa es muy linda, con muchas flores, las habitaciones son grandes, sencillas, tal cual campestres pero muy acogedoras. Una sala de estar y una terraza tan agradables que la verdad que la tranquilidad que hay es majestuosa, tanto que decidimos quedarnos por dos noches más. Ah! Y el desayuno con arepitas santandereanas, too much! Esperamos volver.

Una gran vista en Santander, el salto del Mico:

Es un mirador natural maravilloso, ideal para una buena foto o unas buenas sesiones de fotos, pues este lugar es un escenario perfecto para ver los mejores amaneceres y atardeceres de Santander, además de apreciar el paisaje puedes sentarte a respirar aire puro y admirar lo imponente que es la naturaleza y todo lo que nos brinda. Es un buen lugar para reflexionar sobre la vida.

Lamentablemente no logramos ver el atardecer ya que esa tarde estaba nublada, pero disfrutamos de la hermosa vista por un buen rato.

Y ya para cerrar todo el cuento de esta aventura…

Puedo decir que Barichara no le queda grande ser el pueblo más bonito de Colombia y creo que no soy la única que piensa igual. Todos los que van y sus habitantes están de acuerdo con esto. Tanto así que muchos deciden elegir este pueblo para disfrutar de la paz que regala y pasar sus días en uno de los rincones más bonitos de este país.

Entonces, ¿Te animas a visitar Barichara? Segura que no te vas arrepentir. Voy a decir que me voy muy contenta de Colombia.

 

Fotos propias @Kaikaydv

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Escrito por

Kairy De Vasconcelos

Politóloga y Copywriter. CEO fundador de Libertate. Frenética de los viajes y de cualquier rincón en el mundo. @Kaikaydv